El último informe de la Comisión CoI sobre Siria (por mandato del Consejo Derechos Humanos de la Onu), saca conclusiones que no tienen evidencias veraces, contando con testimonios que pertenecen solo a una fracción de la población siria.

El último informe de la Comisión CoI sobre Siria (por mandato del Consejo de Derechos Humanos), saca conclusiones que no tienen evidencias veraces, contando con testimonios que pertenecen solo a una fracción de la población siria.

 

Marinella Correggia

 

Red No War-Roma, en Italia, aboga por una solución negociada de la tragedia siria, a partir de un alto el fuego, para que el pueblo sirio decida su propio futuro en paz y sin injerencias.

Sin embargo el plan de paz fue boicoteado por la participación militar indirecta de potencias extranjeras en el conflicto, que proporcionan armas y dinero a las oposiciones armadas en su lucha por el poder.

Esa injerencia que fomenta la violencia, se justifica – por gobiernos y medios – aduciendo “ayudar a grupos armados de la oposición para que detengan las masacres del régimen y protejan a los civiles”. No obstante, la realidad de un año y medio de enfrentamientos está muy lejos de esa simplificación que responsabiliza solo a uno de los bandos armados en conflicto, mientras acredita el apoyo al otro.

Lamentablemente, hasta el informe de la “Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria (CoI), por mandato del Consejo ONU de Derechos Humanos, que salió el 15 de agosto, podría resultar fallado en ese sentido.

El informe (http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/HRCouncil/PRCoISyria15082012_en.pdf)

concluye alegando que existen “bases razonables” para considerar que las fuerzas progubernementales, a partir de una política estatal, cometieron crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y graves violaciones de los derechos humanos y la ley humanitaria internacional. El informe concluye que las fuerzas de la oposición también cometieron crímenes, no obstante minimiza su envergadura y gravedad y no responsabiliza a los jefes. 

Red No War analizó el informe y arrojó contradicciones, fuentes parciales y atribución de responsabilidad que falta de evidencias. Este análisis se encuentra en el sitio www.sibialiria.org.

Aquí van nuestras observaciones críticas, pues el informe resulta discutible por las razones siguientes:

1)      El hecho de que no se pudo acceder al país (el gobierno sirio no dio vía libre), “obstaculizó de modo significativo la posibilidad de llevar a cabo la tarea” como dijo la misma Comisión. Por tanto “el acceso a las víctimas originadas por la oposición fue limitado”; “el acceso al ejército y miembros del gobierno fue prácticamente inexistente”; “no fue posible entrevistar personalmente a los afectados y los testigos en el país”. Sin embargo la Comisión hubiera podido entrevistar a testigos y afectados que fueron identificados por grupos de investigación sirios como Sovvt o Vox Clamantis. Pero eso no se hizo.

2)      Toda entrevista que representa la fuente principal de la investigación de la CoI se hizo a refugiados en países cercanos, o en Ginebra, o por teléfono o por skype a los que están en Siria. A partir de los informes anteriores de la propia Comisión y de esa característica geográfica en la selección de los testimonios, hay que señalar que elementos de la oposición son los referentes principales de la CoI.

3)      Sobre muchos de los crímenes, cuya responsabilidad se atribuye a las fuerzas progubernamentales, contando con testimonios exclusivamente de opositores, existen otras versiones de testigos, quienes responsabilizan al otro bando (o ambos) y eso atañe a:

–          masacres de civiles, incluido la de Houla, pues no se escucharon todas versiones. Además, hasta para los testigos y sobrevivientes resulta difícil identificar la afiliación de los culpables, ya que pudieran ser desvíados por los uniformes y símbolos;

–          ataques indiscriminados a zonas civiles, pues los opositores armados se esconden en barrios de civiles, donde toman a los habitantes como rehén. Sin embargo la Comisión no señala este crimen. Además, a menudo, los civiles se encuentran en medio de enfrentamientos entre los  bandos en conflicto, que tienen responsabilidad compartida;

–           el uso de escudos humanos, que muchas veces otros testimonios atribuyen a los opositores armados;

–          los asesinatos a sengre fría y las violencias contra civiles, hombres, mujeres y niños, además de delitos por francotiradores y ataques a personas desarmadas, como también muertes extrajudiciales y torturas;

–          saqueos y destrucciones (grupos armados destruyeron infraestructuras civiles y afectaron tamien a lugares archeologicos)

4)      Se perpetua la confusión entre civiles y armados.

5)      Falta una separación real entre acciones del ejército o gobierno oficial y las de las fuerzas oficialistas, que no son oficialmente gubernamentales, como los llamados shabbiha, una entidad oscura para la misma Comisión.

6)      Resulta gratuito y “políticamente parcial” responsabilizar al régimen por toda brutalidad que las bandas o milicias llevan a cabo, solo porque esas son pro-régimen. Ese mismo método no se aplica a los crímenes de la oposición.

7)      Al responsabilizar a los shabbiha por diferentes matanzas, parece que los entrevistados ignoran la posibilidad que actúe un “tercer actor”. 

8)      Por el momento, la larga lista de atentados terroristas que mataron a decenas de civiles está clasificada como “crímenes domésticos”, “por imposibilidad de acceso a los lugares”.

9)      Acerca de la masacre en Houla, donde se resposabiliza a “fuerzas alineadas con el gobierno”, hay que preguntarse cuál sería la motivación por un crimen tan preciso y brutal, ajeno a los enfrentamientos. La CoI ignora que líderes de la oposición no armada indican que no fue una venganza despiadada entre familias o aldeas. Puede ser, entonces, que ese gesto no haya procedido de la “sede central”.

10)  Además, acerca de la masacre de Houla, ¿quién escogió a los entrevistados y testigos o supuestos testigos? No podemos descartar que los testigos entrevistados en Houla, zona bajo control del ELS, hayan sido intimidados. Hay que preguntarse por qué se decidió aniquilar a dos familias, que no se destacaban por su actividad anti-régimen.  

 

 

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DOCUMENTO. Le fonti parziali e le prove mancanti nel rapporto della “Commissione internazionale indipendente di inchiesta” (COI) nominata dall’Onu

Documento. Houla e l’Onu alla luce di Daraya le prove mancanti nel rapporto della “Commissione internazionale indipendente di inchiesta” (COI) nominata dall’Onu

 

 

 

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