El informe de la Comision Onu y la masacre en Houla: fuentes parciales, noticias no comprobadas y contradicciones

El informe de la Comision Onu y la masacre en Houla: fuentes parciales, noticias no comprobadas y contradicciones

por Marinella Correggia

Aquí está una de las tantas muestras de cómo, hasta organismos dela ONU, examinan el asunto siriano contando con noticias no comprobadas y fuentes parciales.

El 25 de mayo en el área de Houla, en Siria, se consumó una masacre feroz, pues no cabe duda de que, de los más de cien muertos, muchos eran civiles desarmados: mujeres, niños, ancianos. Ellos no fueron “víctimas colaterales” de un enfrentamiento, sino asesinados a sangre fría y ejecutados de cerca.

Sobre el acontecimento, los gobiernos aliados de la oposición y los medios lanzaron acusaciones unilaterales. Al principio se habló de “masacre por bombardeos indiscriminados del ejército sirio”. Pero luego, se dieron cuenta de que las víctimas fueron ejecutadas de cerca. Desde entonces  acusaron a las milicias oficialistas “shabiha”. El gobierno sirio y otras fuentes, en su informe, responsabilizaron a los “terroristas”, quienes cometerían la matanza en las casas de las víctimas, mientras alrededor se llevaban a cabo enfrentamientos entre ejército y oposición armada. En efecto, pensando en el “cui prodest”, esas masacres no resultarían útiles a un régimen ya acusado por todo el mundo.

El 27 de junio, la Comisiónde Investigación Internacional sobre Siria presentó, ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU,  un documento que analiza también la masacre en Houla. (http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/HRCouncil/RegularSession/Session20/COI_OralUpdate_A.HRC.20.CRP.1.pdf). Ese documento presenta un análisis muy cauto, considerando las presiones que ejercerían los países más influyentes (y a pesar de que el régimen lo calificó como un documento político).

El 25 de mayo, durante los enfrentamientos armados entre fuerzas gubernamentales y rebeldes, en la aldea de Taldou, más de cien personas fueron matadas según los informes”. Aunque algunas de ellas fueron víctimas de los propios enfrentamientos, por la mayoría se trató de mujeres y niños asesinados en sus propias casas de manera deliberada”.

¡Ojo! La misma Comisión afirmó (pero ningún medio lo ha dicho) que no obtuvo el permiso para entrar en Taldou, salvo un primer encuentro con el gobierno, en Damasco. Por tanto,la Comisióndeterminó haber realizado su investigación contando con entrevistas telefónicas o vía skype a testigos; y otras personalmente a sirios que ya habían dejado el país, además de fotos y vídeos. Increíblementela Comisiónno menciona a los observadores dela ONUcomo sus fuentes. Una investigación, entonces, algo “mediada“, como también las anteriores que la misma Comisión llevó a cabo y el informe que publicó en noviembre, cuyas fuentes consistían en testimonios de jefes de la oposición, quienes radican en países cercanos a Siria o en Ginebra.

 

 

 

 

De todas maneras, la Comisiónafirmó que los responsables de la masacre podrían “pertenecer a tres organizaciones: la shabiha u otras milicias locales de pueblos cercanos, que actuaron con el consenso de las fuerzas de seguridad gubernamentales; fuerzas antigubernamentales, que trataban de intensificar el conflicto, castigando a los que no respaldaran activamente la oposición; agrupaciones extranjeras, cuya afiliación resulta desconocida. A partir de las evidencias a disposición, la Comisión no pudo excluir ninguna de las tres posibilidades” (véase afirmaciones en puntos 48 y 49 del informe).

Sin embargo en el punto 55 del informe, la Comisiónalega que “aunque no es capaz de determinar quiénes son los resposables, considera que fuerzas leales al gobierno podrían ser los autores de la mayoría de los asesinatos”.

Además, la propia Comisión afirma que no pudo llegar a establecer si las familias asesinadas eran pro régimen o pro oposición, y si la familia Sayed estaba vinculada con la familia Mashlab (de un electo parlamentario, y por eso contra la oposición). Sin embargo, dos artículos del periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (Faz), contando con algunos testimonios, dijo que la gran mayoría de las familias masacradas eran alauitas o suníes que se habían convertido en chiitas y que por eso la oposición las consideraba sospechosas.

La Comisióntambién contó con un testimonio de un muchacho de 11 años, sobreviviente, quien dijo que los asesinos hablaban y tenían ropa shabiha…sin embargo la propia Comisión afirma que hay que considerar la edad muy joven del “testigo”.

Finalmente, la Comisiónafirma que “sucedidos anteriores llevan a  responsabilizar a las fuerzas leales al gobierno”, por la mayoría de los muertos, y no por su totalidad. ¿Y los demás?

En fin, ese informe resulta ser una no-conclusión a cargo de una Comisión, la cual ya en el pasado presentó informes que solo se fundamentaban en testimonios de refugiados de la oposición. La Comisiónalega también que “dejó de un lado los aspectos sectarios”, los que probablemente resultarían sustanciales en las violencias y masacres.

Sin embargo, los grandes medios mainstream no mencionaron ni siquiera una sola de esas dudas, y como señaló el Observatorio de los medios anglosajones, Medialens, solo tradujeron “La Onu declara: la masacre en Houla, obra del régimen”    (http://www.medialens.org/index.php?option=com_content&view=article&id=687:houla-massacre-update-the-un-report&catid=25:alerts-2012&Itemid=69).

 

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