¿EL VÍDEO DE LOS MÉDICOS QUE TORTURAN EN SIRIA? PARECE UNA PUESTA EN ESCENA

¿EL VÍDEO DE LOS MÉDICOS QUE TORTURAN EN SIRIA? PARECE UNA PUESTA EN ESCENA
Marinella Correggia
No sería el primer vídeo fabricado por la propaganda bélica y es lícito tener dudas.
El 5 de marzo, Channel 4 transmitió en exclusiva un vídeo que el locutor califica como “el más chocante de todas las imágenes que hasta ahora han llegado desde Siria; la evidencia de la conspiración criminal del régimen sirio”. El vídeo (http://www.channel4.com/news/exclusive-syrian-doctors-torturing-patients,   “médicos sirios que torturan a pacientes”) enseña, -dice el locutor de la TV-, a “víctimas civiles heridas durante las manifestaciones y que, por orden del gobierno,  fueron ingresadas en el hospital miltar de la ciudad de Homs y torturadas por los médicos”.
Muchas veces, los locutores y reporteros de la emisora dejan entender que los supuestos torturados son civiles desarmados (y como en otros muchos casos, no se señala la presencia de combatientes cuando se habla de torturas y asesinatos).
El vídeo (“que no ha podido ser verificado de forma independiente” esa es la nota redundante que suelen poner los medios occidentales) resultaría grabado “de forma clandestina por un trabajador del hospital”. Sin embargo, en el vídeo no aparecen evidencias, pues no muestra torturas y en cambio se revelan muchas puestas en escena. Las torturas se suelen perpetrar en sitios secretos, y no es plausible que eso ocurra en un hospital, aunque militar, pues de todos modos ése resulta un lugar visible.
El vídeo rueda un pasillo anónimo, luego salen imágenes desenfocadas y movidas que muestran a cuatro hombres tendidos en sus camas hospitalarias- con sábanas limpias-, que tienen cabezas y ojos envueltos en fajas blancas, como si todos estuviesen heridos precisamente en la cabeza y ojos (eso resulta algo raro). El locutor dice “vendados” – ¿para que no reconozcan a sus torturadores?- Sin embargo estos hombres pudiesen quitarse las vendas sin problema ya que no tienen las manos esposadas. A lo mejor las fajas no permiten que se reconozca a los supuestos torturados – y eso deja sospechar la puesta en escena-. De lo contrario, ¿por qué no les quitaron las vendas y enseñaron sus rostros? Si de verdad son prisioneros que fueron liberados, sería útil entrevistarlos o por lo menos mencionar sus nombres. Y si no los liberaron, ¿decidir mostrarlos en un vídeo, aunque vendados, acaso no significa condenarlos? Sus pies están atados con cadenas oxidadas, como señala el propio locutor -¿pero por qué oxidadas? ¿eso no resulta excesivo?-.
Sobre una mesilla metálica, están bien expuestas a la vista “herramientas de tortura” (así es como las califica el locutor: “un cable eléctrico” y un cable  “plástico”). Hay otras imágenes muy desenfocadas donde aparece una persona al lado de los “heridos” -pero si es alguien del hospital ¿cómo puede ser que no se percate de que lo están grabando? -.
La imagen más brutal es la del tórax de un hombre que aparece marcado por golpes de fusta, cuyo origen resulta cuestionable. Se entrevista a un médico legal, asesor de la Corte Penal Internacional (http://www.debretts.com/people/biographies/browse/p/10568/Derrick+John.aspx), quien por supuesto afirma que sí, esas llagas son causadas por un instrumento flexíble, como el cable plástico que está sobre la mesilla.
Luego “en un lugar seguro” se escucha al autor del vídeo, sin que aparezca su rostro.  Él está sentado al lado de un estante para enfermería- ¿para que se entienda que el hombre está en el hospital militar?, ¿pero no es peligroso que se deje entrevistar allí? ¿y quién logró penetrar en el hospital para entrevistarlo? -.
Mientras siguen imágenes de médicos que conversan con soldados en un hospital, el autor del vídeo denuncia haber asistido a horrores nazis (pero eso no tiene imágenes grabadas): médicos que le quemaron el pubis a un muchacho de 15 años, después de haberle echado alcohól; médicos que operan sin anestesia, que les niegan el agua a sus pacientes-prisioneros, y que inclusive torturan a los pacientes ingresados en sala de terapia intensiva. Mientras que los pocos médicos, quienes se niegan a torturar y atienden a los manifestantes, son perseguidos y asesinados.
La segunda sección del vídeo es totalmente absurda: las imágenes son más nítidas, -¿quizás fueron grabadas por otra cámara? – En un hospital aparecen varias personas traquilas, luego se ve una sala donde hay mujeres sentadas, médicos y militares que conversan, una oficina con foto de Bashar al Assad, -¿es el mismo hospital militar de Homs?-. Todo parece muy tranquilo y a la luz del sol. ¡Qué raro eso, para un sitio donde se llevan a cabo torturas a prisioneros heridos…!
Además hay que preguntarse si a un gobierno que frente al mundo está bajo acusación, le conviene arriesgar semejantes denuncias…
El pasado octubre las asociaciones de médicos sirios (en medio de una indiferencia general) protestaron con vehemencia por un informe de Amnistía Internacional,: “Health Crisis: Syrian Government Targets the Wounded and Health Workers”, donde, -gracias a algunas entrevistas que realizó a opositores fuera de Siria-, se denuncia maltratos y negligencias muy graves por parte del personal sanitario hacia los opositores heridos (http://uprootedpalestinians.blogspot.com/2011/10/confusing-syria-with-libya-fact.html).

  
Unas horas después de que Channel 4 transmitiera el vídeo, la oficina del Alto Comisionado de los Derecho Humanos, desde Ginebra, divulgó, ubi et orbi, un comunicado de prensa, donde se señala que las imágenes del vídeo son “chocantes” y lamentablemente coinciden con las investigaciones del Alto Comisionado (esas también  producidas por entrevistas a opositores y desertores, como indican los propios informes).
Para la llamada Fact-Finding Mission on Syria véase: http://www.ohchr.org/Documents/countries/SY/Syria_Report_2011-08-17.pdf);
para el primer y segundo informe – diciembre y febrero – de la Comisión internacional de investigación véase:  (http://www.ohchr.org/Documents/Countries/SY/A.HRC.S-17.2.Add.1_en.pdf; http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/HRCouncil/RegularSession/Session19/A-HRC-19-69_en.pdf).

 

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